domingo, 29 de septiembre de 2013
Palomas. Putas, putas palomas!
Si usted creía que no había ser más inservible, molesto y/o detestable que los cuatro sujetos que dicen ser la defensa de Boca Juniors, que las publicidades de youtube o la modalidad de uso y los colores del windows 8 déjeme hacerle notar que está totalmente equivocado (creo). Podes odiar a las abejas, detestar a las vacas, colerizarte ante la presencia de un perro incluso, pero cada uno tiene una función elemental en el trascurso de la vida, sin embargo ¿Para que mierda sirve una paloma mas que para cagarnos la vida, muchas veces de modo literal? Entiendo que antes eran mensajeras, pero hoy en día existe internet y lo que no se puede enviar por acá lo hace el correo con personas que trabajan en él. Lo único que hacen las muy molestas es cagarse en todos nosotros y para eso ya tenemos el sistema capitalista reinando en el mundo. Vamos muchachos, hemos eliminado muchas otras especies que no nos jodían para nada ¿Por qué no le hacemos un bien y eliminamos de una vez a las palomas de mierda? O al menos libérenme de las muy hijas de puta que se posan en mi ventana, se chocan contra ella, me cagan las rejas del balcón y hacen ruido que no me deja dormir la siesta (que dicho sea de paso, es la hora en la que verdaderamente duermo).
domingo, 22 de septiembre de 2013
Sound of noise (Sonido del ruido)
¿Yo teniendo la caradurez de hablar de una producción audiovisual? Si, el submundo, el virtual, es una planta generosa que a todos ha de alimentar con sus frutos. Obvio, están quienes logran hacer un manjar más que apetecible con el mismo ingrediente con el que otros, quizá más semejantes a mi, logramos simplemente sobrevivir al comerlo cual nos los da la madre naturaleza (los más sabios, por su parte, deciden retener el hambre y plantan el fruto obteniendo así su propio árbol. Pero ese es otro tema); descuiden, aun no me voy a tomar el atrevimiento de creer que realmente sé del séptimo arte. No señor, en esta ocasión, tomare este medio comunicacional y/o de entretenimiento pero sin alejarme de algo, y perdón si peco en soberbia, de lo que tengo bastante más conocimiento. Algo como la música. Bah, música... Música siempre y cuando se tenga mente abierta que esté dispuesta a romper con las dogmas establecidas por la sociedad. Música sólo para quienes están dispuestos a olvidar la instrumentación cotidiana que viste las melodías y observarla deslizándose tan anárquicamente desnuda por la ciudad. Música si uno pretende imaginar. Música. Si!
Un metrónomo, seis percucionistas dispuestos a dar un concierto un tanto diferente y un policía que les sigue el paso por considerar como acto vandálico lo que los músicos hacen (cosa cierta, aunque eso no creo que tenga que tomarse tan en cuenta habiendo tantas otros detalles más rescatables dentro del film) brindan una historia que oscila entre lo cómico, lo surreal y lo romántico. El oficial, Amadeus Warnerbring, proveniente de una familia entera de respetados músicos carece, paradógicamente, una extraña enfermedad que lo hace intolerante a la música intenta, como bien se explico anteriormente, capturar a un sexteto de músicos rebeldes que planean realizar una obra conceptual por toda la ciudad dividiéndola en cuatro partes mientras se va enamorando, en una especie de síndrome de Estocolmo, de la única mujer del grupo.
Pero si mi discurso no los convence, entonces temo que me veré obligado a dejar un corto que realizan los mismos protagonistas en el que se los ve irrumpiendo clandestinamente a un departamento para hacer música más que interesante con los objetos cotidianos que puedan encontrarse en la cocina, habitación, baño y comedor de cualquier casa.
Así que enciendan los parlantes, pónganlos, como se dice por estos lares, al palo y disfruten de esta obra donde el sonido, el ruido y el silencio danzan tan juntos como Maru Botana, las ecografías y las salas de parto.
Ver Online
Un metrónomo, seis percucionistas dispuestos a dar un concierto un tanto diferente y un policía que les sigue el paso por considerar como acto vandálico lo que los músicos hacen (cosa cierta, aunque eso no creo que tenga que tomarse tan en cuenta habiendo tantas otros detalles más rescatables dentro del film) brindan una historia que oscila entre lo cómico, lo surreal y lo romántico. El oficial, Amadeus Warnerbring, proveniente de una familia entera de respetados músicos carece, paradógicamente, una extraña enfermedad que lo hace intolerante a la música intenta, como bien se explico anteriormente, capturar a un sexteto de músicos rebeldes que planean realizar una obra conceptual por toda la ciudad dividiéndola en cuatro partes mientras se va enamorando, en una especie de síndrome de Estocolmo, de la única mujer del grupo.
Así que enciendan los parlantes, pónganlos, como se dice por estos lares, al palo y disfruten de esta obra donde el sonido, el ruido y el silencio danzan tan juntos como Maru Botana, las ecografías y las salas de parto.
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viernes, 20 de septiembre de 2013
Fahrenheit 451 . Ray Bradbury
¿Notaron que existen preguntas que parecieran estúpidas y simples pero, como han de suponer, no lo son? Un ejemplo es preguntarse: ¿Qué es un libro? risueña interrogación. Pareciera tan tonto responder tal pregunta; pero cuando la carcajada cesa y se empieza a tomar en serio la cuestión uno nota que la respuesta, o debería decir las respuestas, tienen matices tan variadas y complejas como libros existen. Desde la literal, donde un manojo de hojas plegadas son cocidas entre si y pegadas a una cubierta que, normalmente, posee un gramaje superior al de la hoja utilizada para el texto y cuenta con una tapa (donde yace el nombre del libro junto con el de su autor y alguna imagen, fotografía, dibujo, colage, etc). un lomo y una contratapa que suele contener un sinopsis, cita o incluso una biografía; pasando por la costumbrista, gastada pero no menos verídica idea de que los libros son portadores de ideas y conocimientos que quedan grabados para la posteridad; hasta llegar a una abstracción donde palabras sueltas, como llamaradas, encienden un sentimiento que no pretende tener un significado preciso sino mas bien dejan a libre interpretación el don de su arte.
Y si hablamos de libros, si hablamos de encender no puede, bajo ningún punto de vista, obviarse la existencia de una obra maestra realizada en los Estados Unidos cuando corría el año 1953. Si creen paradójico que un bombero produzca incendios en lugar de apagarloses y lo ven cual realidad inverosímil entonces deberían de comprender la inspiración del buen Ray, Ray Bradbury a la hora de escribir la novela. Bien se conoce a la patria donde este vive como el país de la libertad pero esa, mi buen amigo, es sólo una cortina, ya deberías saberlo bien. Las contradicciones yanquis no son algo nuevo. En la década del 50' un funcionario público se encargó de denunciar a muchos periodistas, políticos y militares como traidores y supuestos ayudantes del gobierno Soviético (URSS) quienes conspiraban, bajo un manto rojo comunista contra la patria y su excelentísima libertad. McCarthy libera entonces una caza de brujas donde la libertad de pensamiento y/o expresión era un derecho denegado.
Pero la prohibición hace al hombre y es aquí donde nace una historia. Montag, un bombero fiel a las ideas propuestas por el gobierno, cae en la tentación después de conocer a una joven y decide rebelarse ante el sistema que él mismo defendía de manera acérrima y comienza a leer libros, algo prohibido por el estado, y es aquí donde una tormenta de ideas se disparan dentro de la cabeza de uno cayendo inevitablemente en reflexiones constantes que confunden el mundo real con el mundo ficticio que nos proporciona el autor.
Al margen debo admitir que me fascina que uno de los personajes principales de la obra, Clarisse, aparezca tan poco y desaparezca tan pronto. No sé, me parece algo diferente y encantador.
Y si les interesa saber, 451 es la temperatura a la que se quema el papel en grados Fahrenheit (F). Hablando de todo esto... ¿a cuántos grados fahrenheit se rostisaría tu cuerpo rojizo?
Y si hablamos de libros, si hablamos de encender no puede, bajo ningún punto de vista, obviarse la existencia de una obra maestra realizada en los Estados Unidos cuando corría el año 1953. Si creen paradójico que un bombero produzca incendios en lugar de apagarloses y lo ven cual realidad inverosímil entonces deberían de comprender la inspiración del buen Ray, Ray Bradbury a la hora de escribir la novela. Bien se conoce a la patria donde este vive como el país de la libertad pero esa, mi buen amigo, es sólo una cortina, ya deberías saberlo bien. Las contradicciones yanquis no son algo nuevo. En la década del 50' un funcionario público se encargó de denunciar a muchos periodistas, políticos y militares como traidores y supuestos ayudantes del gobierno Soviético (URSS) quienes conspiraban, bajo un manto rojo comunista contra la patria y su excelentísima libertad. McCarthy libera entonces una caza de brujas donde la libertad de pensamiento y/o expresión era un derecho denegado.
Pero la prohibición hace al hombre y es aquí donde nace una historia. Montag, un bombero fiel a las ideas propuestas por el gobierno, cae en la tentación después de conocer a una joven y decide rebelarse ante el sistema que él mismo defendía de manera acérrima y comienza a leer libros, algo prohibido por el estado, y es aquí donde una tormenta de ideas se disparan dentro de la cabeza de uno cayendo inevitablemente en reflexiones constantes que confunden el mundo real con el mundo ficticio que nos proporciona el autor.
Al margen debo admitir que me fascina que uno de los personajes principales de la obra, Clarisse, aparezca tan poco y desaparezca tan pronto. No sé, me parece algo diferente y encantador.
Y si les interesa saber, 451 es la temperatura a la que se quema el papel en grados Fahrenheit (F). Hablando de todo esto... ¿a cuántos grados fahrenheit se rostisaría tu cuerpo rojizo?
lunes, 9 de septiembre de 2013
Mitos urbanos. Hoy: Las leyes de Murphy
Te colgás todo el domingo durmiendo y viendo fútbol y llegada la noche notás que no tenes nada para comer y no te alcanza para pedir una pizza. El almacén de abajo, cerrado. El chino de la vuelta, cerrado. El tranza de la esquina, también cerrado. Todo mal. Así que te aventuras en pos de la supervivencia y caminás esas eternas diez cuadras hacia el hipermercado mas cercano. Procurás apurar el paso para, al menos, tener la satisfacción de llegar antes de las 21hs. y poder comprar un par de birras. Agarrás un changuito y te apresurás metiendo en él cualquier cosa. Tampoco tenés muchas ganas de cocinar, es domingo. Llegás a la cola y notás que no sos el único forro que deja todo para último momento. Mirás el reloj, son 20.48hs. Hay que actuar de manera adecuada para poder escoger la cola más apropiada y llegar a la caja antes de las 21hs así podés comprar las cervezas. Te ponés en esa, la hilera con menos gente, donde cada individuo no porta demasiadas cosas, por lo que se supone, si el mundo fuese justo, sería la hilera más rápida. Pero para tu sorpresa comenzás a notar como la ringlera de tu izquierda, la que parecía eterna e inapropiada, avanza tan rápido que aquel sujeto que se posó en ella al mismo tiempo que vos te colocaste en la tuya ya está guardando la mercadería en su hermosa Surán roja y empezás a notar que la vida se empecina contra vos que es más fácil que darte cuenta que en realidad sos un pelotudo que deja todo para último momento. Lo pensás por unos segundos, ya no quedan muchos minutos (sólo cuatro) y decidís cambiarte a la caja rápida que oh casualidad se vuelve lenta ni bien posas las ruedas de tu chango en ella.
Volvés a casa caliente, sin birra fría. No queda más que alegrarse viendo el programa de Fantino e irse a dormir pensando en que mañana será otro día. Te despertás, caés en la cuenta de que ese día es lunes. Nada está saliendo bien. Y para colmo te engolosinás con la cama, como si esos cinco minutos pudieras saciar la sed de 3,569 horas de sueño que necesitás para dibujar una sonrisa en el primer día de semana, ese al que todo aquel que se jacte de estar vivo (o de ser un ser útil para la sociedad) odia. Pero claro, como cuando uno coloca una pieza de dominó tras otra y da un pequeño golpecillo a la primera desatando así una cadena en la que una tras una las piezas van derribando a quién la prosigue, el levantarse cinco minutos más tarde no hace otra cosa que hacer que salgas cinco minutos más tarde de casa y estés apurado y atrasado para llegar al trabajo. Y justo hoy vienen a inspeccionar el compromiso, la puntualidad y la capacidad de los trabajadores (y sabés que sólo la puntualidad te sostiene en él). El colectivo de las 7.21hs que siempre esperás ya pasó y no sabés muy bien el horario en el que pasa el siguiente. Algo así como diez minutos, y cuando decidís que ya fue, que te tenes que calmar y prendés un pucho. Una pitada y lo ves. Doblando en la esquina el 542 se acerca y con mala cara decidís tirar el pucho. Que desgracia! el colectivo estaba lleno y no te paró. Malditas e inevitables leyes de Murphy!!
No es un astrónomo, ni un astrólogo, tampoco un psicólogo, biólogo o politólogo. No se trata de un sociólogo, un atropólogo o un filósofo. No hablamos de un anestesiólogo, cardiólogo, dermatólogo, endocrinólogo, gastroenterólogo, ginecólogo, nefrólogo, oftalmólogo, oncólogo, proctólogo, traumatólogo, abogado, ni, ninguna clase de doctor. No se dedicó a albañilería, la plomería, la carpintería ni a atender un maxikiosco de esos que abren todo el año. Murphy (no necesariamente Eddie, el actor hollywoodense) es un cínico (por no decir que es un reverendo hijo de puta) que juega con nosotros. Por que ciertamente si él no existiera junto a sus leyes, que a diferencia de otras leyes como las de Newton o de Mendel tienen un carácter azaroso, nosotros, hoy en día, seguramente no seríamos tan pesimistas. Porque las leyes de Murphy la única verdad que nos muestra es la de nuestra negatividad. La de ver el vaso medio vacío. O acaso alguno de ustedes puede recordar en cuántas ocasiones el colectivo llegó justo cuando ustedes llegaron a la parada, o cuando una fila de supermercado que eligieron, aun siendo esta la mas larga, avanzó más rápida que las demás.
Las leyes de Murphy, son esas leyes que uno se cree para no querer notar lo boludo que uno es, o lo no positivo que nuestra sociedad se muestra ante los obstáculos cotidianos. Digale no al pesimismo. Digale no a los lunes!
Volvés a casa caliente, sin birra fría. No queda más que alegrarse viendo el programa de Fantino e irse a dormir pensando en que mañana será otro día. Te despertás, caés en la cuenta de que ese día es lunes. Nada está saliendo bien. Y para colmo te engolosinás con la cama, como si esos cinco minutos pudieras saciar la sed de 3,569 horas de sueño que necesitás para dibujar una sonrisa en el primer día de semana, ese al que todo aquel que se jacte de estar vivo (o de ser un ser útil para la sociedad) odia. Pero claro, como cuando uno coloca una pieza de dominó tras otra y da un pequeño golpecillo a la primera desatando así una cadena en la que una tras una las piezas van derribando a quién la prosigue, el levantarse cinco minutos más tarde no hace otra cosa que hacer que salgas cinco minutos más tarde de casa y estés apurado y atrasado para llegar al trabajo. Y justo hoy vienen a inspeccionar el compromiso, la puntualidad y la capacidad de los trabajadores (y sabés que sólo la puntualidad te sostiene en él). El colectivo de las 7.21hs que siempre esperás ya pasó y no sabés muy bien el horario en el que pasa el siguiente. Algo así como diez minutos, y cuando decidís que ya fue, que te tenes que calmar y prendés un pucho. Una pitada y lo ves. Doblando en la esquina el 542 se acerca y con mala cara decidís tirar el pucho. Que desgracia! el colectivo estaba lleno y no te paró. Malditas e inevitables leyes de Murphy!!
No es un astrónomo, ni un astrólogo, tampoco un psicólogo, biólogo o politólogo. No se trata de un sociólogo, un atropólogo o un filósofo. No hablamos de un anestesiólogo, cardiólogo, dermatólogo, endocrinólogo, gastroenterólogo, ginecólogo, nefrólogo, oftalmólogo, oncólogo, proctólogo, traumatólogo, abogado, ni, ninguna clase de doctor. No se dedicó a albañilería, la plomería, la carpintería ni a atender un maxikiosco de esos que abren todo el año. Murphy (no necesariamente Eddie, el actor hollywoodense) es un cínico (por no decir que es un reverendo hijo de puta) que juega con nosotros. Por que ciertamente si él no existiera junto a sus leyes, que a diferencia de otras leyes como las de Newton o de Mendel tienen un carácter azaroso, nosotros, hoy en día, seguramente no seríamos tan pesimistas. Porque las leyes de Murphy la única verdad que nos muestra es la de nuestra negatividad. La de ver el vaso medio vacío. O acaso alguno de ustedes puede recordar en cuántas ocasiones el colectivo llegó justo cuando ustedes llegaron a la parada, o cuando una fila de supermercado que eligieron, aun siendo esta la mas larga, avanzó más rápida que las demás.
Las leyes de Murphy, son esas leyes que uno se cree para no querer notar lo boludo que uno es, o lo no positivo que nuestra sociedad se muestra ante los obstáculos cotidianos. Digale no al pesimismo. Digale no a los lunes!
sábado, 24 de agosto de 2013
Palabras del alma
¿Cuántas veces te despertaste y le dijiste a la persona que cada noche duerme a tu lado Te amo? ¿Cuántas veces se lo dijiste a tus amigos, a tu vieja, a tu viejo, a tu perro, a tu vecino?
Somos una raza muy triste. Un raza muy triste que demuestra con mucho orgullo y sin recelo su odio pero con tanta cobardía el amor. Somos una raza tan triste que si yo dijera Te amo, algo que si bien se puede dar más que por sentado está bueno aclararlo cada tanto, la gran mayoría me miraría raro, con desconfianza y me preguntaría: ¿Te pasa algo? en lugar de darse cuenta lo afortunado que puede ser. Somos una especie tan triste.
Sepa usted, amigo mio, que una vacuna para la tristeza es el amor. El amor por uno mismo, por el otro, el amor que se siente por quienes nos rodean. El amor de un abrazo, un beso o un simple intercambio de palabras que dan cuenta de lo iguales que podemos ser con el otro. El amor sin miedo y cotidiano. El amor.
Entonces, no olvidemos al despertar cada mañana, que si uno esconde ese amor no puede esperar mas que un día sin amor para dar ni recibir. Un día vacío. Un día muy triste.
jueves, 22 de agosto de 2013
Temazos: En la ciudad de la furia . Soda Stereo
-Antes que anda pido disculpas por la ausencia, es que el blog se había ortivado y no me dejaba ingresar para escribir cualquiera de las boludeses que se me cruzaran por la cabeza. Una vez aclarado esto... -
¿Cómo se es un gran artista? ¿Qué se debe tener para ser considerado uno de ellos? ¿Dónde es que se designan las verdades sobre lo que tiene que tener o no un artista para ser tratado como tal? ¿Por qué se producen abismos gigantes entre dos semejantes a la hora de considerar a Fulano artista o no? ¿Cuándo es que uno logra la consagración de llegar a ser respetado incluso por aquellos que no lo veneran?
No sabría muy bien como contestar esas preguntas pero creo que si algo hace grande a un artista es el don de poder acoplarse a cada momento, saber cómo, qué, dónde, por qué y cuándo cambiar sin perder el ingenio. De por si, por más fácil que parezca, crear un tema que sea eterno es muy complicado y esto es lo que tiene En la ciudad de la furia, la versión en estudio que aparece en el grandioso Doble vida de 1988.
Los años pasaron y el tema no perdió ni una gota de frescura, pero sus compositores, para quienes también pasaron los años, si habían cambiado con el correr de estos. Soda Stereo debe de ser una de esas pocas y peculiares bandas que, a diferencia de otras quienes caducan disco tras disco, son capaces de sacar una producción mejor que otro conforme pasa el tiempo. Se entiende entonces que para 1996 y tras sacar álbumes con un sonidos tan frescos como Dynamo o Sueño stereo a la hora de hacer su Unplugged (algo así como un acústico para la cadena MTV al que denominaron Confort y música para volar) hayan decido hacer de un clásico como En la ciudad de la furia un experimento como este:
Con la privilegiada Andrea Echeverri, cantante colombiana de Aterciopelado, como voz invitada, Soda demuestra que un músico es arriesgado, que es atrevido, que está dispuesto a sacrificar hasta lo más perfecto sólo para no caer en donde los otros. Y es quizá gracias a ésto que hoy temazos homenajea a esta obra, en particular la versión unplugged, que me parece no sólo mejora la ya excelente versión original del himno porteño, sino que los catapulta a ellos como unos tipos con una gracia indiscutibles a la hora de hacer música.
Pobre de aquellos infelices que no son capaces de apreciarlos por la mera rivalidad que se inventó con otra de las más gloriosas y convocantes Argentina, Patricio Rey y sus redonditos de ricota. Quiero creer que después de esto, si no te gusta la banda, al menos vas a saber respetarlos como se deben y llamarlos Artistas, como bien merecido lo tienen.
¿Cómo se es un gran artista? ¿Qué se debe tener para ser considerado uno de ellos? ¿Dónde es que se designan las verdades sobre lo que tiene que tener o no un artista para ser tratado como tal? ¿Por qué se producen abismos gigantes entre dos semejantes a la hora de considerar a Fulano artista o no? ¿Cuándo es que uno logra la consagración de llegar a ser respetado incluso por aquellos que no lo veneran?
No sabría muy bien como contestar esas preguntas pero creo que si algo hace grande a un artista es el don de poder acoplarse a cada momento, saber cómo, qué, dónde, por qué y cuándo cambiar sin perder el ingenio. De por si, por más fácil que parezca, crear un tema que sea eterno es muy complicado y esto es lo que tiene En la ciudad de la furia, la versión en estudio que aparece en el grandioso Doble vida de 1988.
Los años pasaron y el tema no perdió ni una gota de frescura, pero sus compositores, para quienes también pasaron los años, si habían cambiado con el correr de estos. Soda Stereo debe de ser una de esas pocas y peculiares bandas que, a diferencia de otras quienes caducan disco tras disco, son capaces de sacar una producción mejor que otro conforme pasa el tiempo. Se entiende entonces que para 1996 y tras sacar álbumes con un sonidos tan frescos como Dynamo o Sueño stereo a la hora de hacer su Unplugged (algo así como un acústico para la cadena MTV al que denominaron Confort y música para volar) hayan decido hacer de un clásico como En la ciudad de la furia un experimento como este:
Con la privilegiada Andrea Echeverri, cantante colombiana de Aterciopelado, como voz invitada, Soda demuestra que un músico es arriesgado, que es atrevido, que está dispuesto a sacrificar hasta lo más perfecto sólo para no caer en donde los otros. Y es quizá gracias a ésto que hoy temazos homenajea a esta obra, en particular la versión unplugged, que me parece no sólo mejora la ya excelente versión original del himno porteño, sino que los catapulta a ellos como unos tipos con una gracia indiscutibles a la hora de hacer música.
Pobre de aquellos infelices que no son capaces de apreciarlos por la mera rivalidad que se inventó con otra de las más gloriosas y convocantes Argentina, Patricio Rey y sus redonditos de ricota. Quiero creer que después de esto, si no te gusta la banda, al menos vas a saber respetarlos como se deben y llamarlos Artistas, como bien merecido lo tienen.
jueves, 15 de agosto de 2013
Las pelotas . Máscara de sal (1994)
Desde hace un tiempo, y por una extraña razón la música hispana está llenando de notas mis oídos, mi hogar y todo lugar por el que dejo mi huella. Y son las bandas de acá, nacidas en la patria que también me vio nacer a mi, las que priman. No se trata de nacionalismo, ni patriotismo. No es orgullo por lo de uno, ni mucho menos. Siento más bien que se trata de un reencuentro conmigo mismo, es la búsqueda de empatía, de encontrar gente que cree, piensa, siente y vive cosas semejantes a uno, es esa amalgama entre buscar lo nuevo que puede surgir y lo viejo que me trae excelentes y hermosos recuerdo. De volver un poco a las bases. Y es entonces que desde el barro que les escribo hoy.
Cuántas veces hemos oído eso que uno no debe olvidar el barro que pisó alguna vez. Bien, hoy les traigo parte del mio, de mis orígenes, de esas cosas que quizá, por diversos motivos, ya no disfruto como antes, o al menos creí que no lo hacía, y que han quedado inconscientemente en una parte de mi y que cada vez que salen a la luz provocan algo hermoso, que puede durar sólo lo que dura el disco o a veces hasta semanas, pero que siempre, dure lo que dure, resulta encantador. Porque yo no crecí en un lugar donde uno se pueda topar con mucha facilidad con Arcade Fire, Invisible, Kraftwerk, Pixies, Queens of the stone age, The beach boys o incluso Velvet underground (y nótese que he citado bandas con cierta relevancia). Pero es cierto que cuando yo fui adolescente internet no era lo que es hoy -Ojo, haciendo un poco de autocrítica, también puede que yo no haya notado en su momento y allí estuvieron siempre, latentes a mi mirada ciega-.
Después de haber crecido mucho puedo decir con certeza que este lp trae consigo mas sentimientos que grandezas, de esas grandezas eternas, pero en el mundo subjetivo, muchas veces, la gran mayoría de estas, los sentimientos son la verdadera grandeza que perdura y que no estamos frente a un disco que le pueda recomendar a cualquier amigo diciendo Escuchá, es una de las mejores cosas grabadas en la tierra, te va a partir la cabeza, pero puedo compartirlo conmigo mismo y eso es lo que verdaderamente importa. De todos modos, para no tirar abajo a semejante obra, puedo aclarar que no es para nada un mal disco y que tiene ciertos detalles excelentes que antes no había notado y me dejaron bastante boquiabiertos. Por ejemplo en el tema Orugas, como buen ex cabeza de termo, no había dado cuenta los arreglos que la guitarra mete por detrás, casi en silencio, como pidiendo permiso. Había también hecho caso omiso al sentimental solo de trompeta de Si supieras. Y ni hablar de Bwana que es excelente por donde se lo vea. Lo que se llama cortito y al pie. Por su parte la triada Astroboy, Peces y Cabeza de turco le entregan al disco un poco de crítica social, fuerza y ese extraño lado oculto de la banda que aun no logro describir con palabras.
Siempre pasando desapercibida, tanto para las masas -me refiero a que no alcanzó jamas el nivel multitudinario de Los piojos, La renga u algún que otro contemporáneo- como para los críticos mas vanguardistas que los veían como una pobre imitación de Sumo, Las pelotas ha sabido ser para mi el alfa de algo que espero, hasta el día de mi muerte, jamás tenga un omega. Gracias a ellos soy quien soy hoy en día y simplemente por eso magnifico su grandeza. Y los forritos chupa pija (disculpen el vocablo) que se creen superiores por escuchar banditas raras que vengan a lamerme, valga la redundancia, las pelotas!!
Salud!
Máscaras de sal
Cuántas veces hemos oído eso que uno no debe olvidar el barro que pisó alguna vez. Bien, hoy les traigo parte del mio, de mis orígenes, de esas cosas que quizá, por diversos motivos, ya no disfruto como antes, o al menos creí que no lo hacía, y que han quedado inconscientemente en una parte de mi y que cada vez que salen a la luz provocan algo hermoso, que puede durar sólo lo que dura el disco o a veces hasta semanas, pero que siempre, dure lo que dure, resulta encantador. Porque yo no crecí en un lugar donde uno se pueda topar con mucha facilidad con Arcade Fire, Invisible, Kraftwerk, Pixies, Queens of the stone age, The beach boys o incluso Velvet underground (y nótese que he citado bandas con cierta relevancia). Pero es cierto que cuando yo fui adolescente internet no era lo que es hoy -Ojo, haciendo un poco de autocrítica, también puede que yo no haya notado en su momento y allí estuvieron siempre, latentes a mi mirada ciega-.
Después de haber crecido mucho puedo decir con certeza que este lp trae consigo mas sentimientos que grandezas, de esas grandezas eternas, pero en el mundo subjetivo, muchas veces, la gran mayoría de estas, los sentimientos son la verdadera grandeza que perdura y que no estamos frente a un disco que le pueda recomendar a cualquier amigo diciendo Escuchá, es una de las mejores cosas grabadas en la tierra, te va a partir la cabeza, pero puedo compartirlo conmigo mismo y eso es lo que verdaderamente importa. De todos modos, para no tirar abajo a semejante obra, puedo aclarar que no es para nada un mal disco y que tiene ciertos detalles excelentes que antes no había notado y me dejaron bastante boquiabiertos. Por ejemplo en el tema Orugas, como buen ex cabeza de termo, no había dado cuenta los arreglos que la guitarra mete por detrás, casi en silencio, como pidiendo permiso. Había también hecho caso omiso al sentimental solo de trompeta de Si supieras. Y ni hablar de Bwana que es excelente por donde se lo vea. Lo que se llama cortito y al pie. Por su parte la triada Astroboy, Peces y Cabeza de turco le entregan al disco un poco de crítica social, fuerza y ese extraño lado oculto de la banda que aun no logro describir con palabras.
Siempre pasando desapercibida, tanto para las masas -me refiero a que no alcanzó jamas el nivel multitudinario de Los piojos, La renga u algún que otro contemporáneo- como para los críticos mas vanguardistas que los veían como una pobre imitación de Sumo, Las pelotas ha sabido ser para mi el alfa de algo que espero, hasta el día de mi muerte, jamás tenga un omega. Gracias a ellos soy quien soy hoy en día y simplemente por eso magnifico su grandeza. Y los forritos chupa pija (disculpen el vocablo) que se creen superiores por escuchar banditas raras que vengan a lamerme, valga la redundancia, las pelotas!!
Salud!
Máscaras de sal
martes, 13 de agosto de 2013
Instrucciones para cumplir hasta la muerte.
En el acto heroico de pretender superar el inexistente record de Haber quien sube la escalera en espiral más rápido sin romperse la cabeza en el intento por un momento temí por mi vida, y es que fueron mis audaces reflejos de águila quienes me salvaron de lo que seguramente hubiese sido una muerte espantosa y sangrienta. Ya puedo imaginarlo: un ruido inesperado que alarmaría a los vecinos, chocolate repartido por todo el pasillo, las paredes amarillentas enrojecidas, mi cabeza partida a millones de partes, una leve sonrisa de lo estoy haciendo (pero no) en mi para entonces muerta cara, unos ojos saltones abiertos de par en par y la encargada diciendo La puta madre, ahora tengo que limpiar todo de nuevo!.Y no se crean que uno puede planificar esas cosas. No, no. Con decirles que el día había arrancado perfectamente y sin esos presagios u olores a muerte que uno suele advertir cuando se está por ir. El día empezó con tanta normalidad como es posible por estos lares. Incluso minutos antes estaba deleitando mi mente ante la majestuosidad de preguntarse si uno va a comer para la cena ravioles de ricota y verdura, de jamón y queso o cuatro quesos. Sin mencionar que luego vino la duda de si para acompañar a los elegidos convenía una buena salsa Portuguesa, Bolognesa o Napolitana. Vivir solo no es nada fácil mi buen amigo.
Por eso muchachos, para que no les pase lo que a mi, que vi toda mi vida en un segundo (eso me hace pensar en que o no tengo mucha vida o pienso más rápido de lo que hablo -y mierda que hablo rápido-) les dejo esta pequeña pero elemental guía de como hacer algo tan simple como subir una escalera sin engancharse el dedo gordo y el índice en esa pequeña extremidad que sobresale en el escalón a pisar que nos hace tropezar e ir cayendo de manera fugaz en dirección a otros escalones, o, con un poco más de suerte, al llano, pero no menos doloroso, piso del pasillo.
INSTRODUCCIÓN PARA SUBIR UNA ESCALERA.
Julio Cortázar.
Historias de Cronopios y Famas.
Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se sitúa un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.
Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).
Llegado en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.
jueves, 8 de agosto de 2013
Op Art
Sientes como un leve mareo, sientes como todo da vuelta a tu alrededor. Tus ojos se adormecen poco a poco y sientes como se entrecierran muuuuy lentamente. Mi letra te envuelve y se vuelve cada vez mas pequeña y resuena con mayor suavidad en tu mente. Sientes un eco que te tranquiliza y sigues adormeciéndote poco a poco, cerrando los ojos hasta lograrlo por completo. Estás entrando en un trance. Aun pueden oír mi voz resonando en la nada, dejándote llevar por las palabras. Cuando te lo ordene, cuando chasquee mis dedos te convertirás en mi esclavo e irás rápidamente por el número de cuentas de tus padres y lo escribirás en un comentario bajo este post. Clap!
Nah, mentira! No sos mi esclavo, ni estás adormecido, ni nada de eso. Pude que estés un poco mareado, eso si, es un efecto normal que causan algunos cuadros del Op art. ¿Qué es el Op art? Es una rama del arte, un tanto desconocida que comúnmente suele tildarse bajo el mote de ilusiones ópticas (aunque este sinónimo no es del todo acertado, es mas bien un cuasi sinónimo y/o aproximación). Inventado a fines de la segunda guerra mundial, quienes lo hicieron intentaron modificar el arte abstracto convencional y lograr que este resulte más participativo (inspirados seguramente en el Ready-made de Marcel Duchamps) combinándolo con el concepto antes aplicado en el cubismo: las perspectivas.
Priorizan, en este tipo de obras, el uso de pocos tonos de color -normalmente se utilizan dos, mayormente el blanco y el negro por su contraste ampliando así el efecto a producir-, las formas geométricas, las lineas y los puntos, en su mayoría de modo distorsionado. Este estilo también utiliza muy bien las perspectivas, y utilizan conceptos repetitivos.
Pero no confundamos los términos. No toda ilusión óptica forma parte del movimiento Op art (Optic art, o arte óptico en español) ni todo el op art debe causar ese efecto óptico. Aquí dejaré algunos ejemplos con sus características para poder diferenciarlo como corresponde y lograr una mayor noción del tema.
Este, por ejemplo, un op art clásico, muestra como las formas cuadradas se van modificando: anchando y afinando, creando un efecto de acercamiento y alejamiento. Si uno observa detenidamente el dibujo, notará también, que es que dicho procedimiento de expansión y de contracción se vuelve cíclico, y es capaz de ser repetido interminables veces, no sólo en forma vertical, sino horizontal.
Otra de las clásicas formas de mostrar el op art es mediante el uso del espiral, causando la sensación de profundidad, como si viéramos un pozo, como si el centro de la obra no es mas que la misma pared que uno observa en los extremos pero lejos, muy lejos, tanto que parece que este tubo infinito realmente tiene fin.
Pero si creen que el pop art solo es un arte en blanco y negro y que causa efectos en la visión están equivocados. Con el correr del tiempo, muchos artistas fueron empezando a aburrirse del efecto clásico e intentaron volver a sus inicios. Volviendo al arte meramente artístico, donde no hay efecto, no hay participación del receptor, donde sólo hay una obra que muestra una forma y esta es contemplada en su perfección.
Otros sin embargo, fueron un poco mas allá, imponiendo formas conocidas por el hombre pero sin dejar de lado esa gracia que hace al movimiento.
Y para concluir, están aquellas obras donde se utilizan sombras mas allá de los dos colores clásicos creando espacialidad por sobre la profundidad, mostrando diversas caras y muchas veces formando objetos imposibles de realizar en el mundo tridimensional como lo conocemos.
-No hace falta aclarar que existen muchos conceptos más dentro del grupo y que aquí simplemente se han mostrado algunos arquetipos de este-
Hoy en día el op art es una rama del arte tan simple y cotidiana que es desconocida como tal por mucha gente pero reconocida a simple vista por todos. Muchas de las cosas que nos rodean cotidianamente han utilizado este tipo de pinturas, y se puede observar en indumentarias, logotipos, objetos cotidianos, ambientaciones, el patrón de Moiré, construcciones arquitectónicas o, por qué no, en juguetes (no puedo evitar pensar en op art cuando veo un cubo rubik y viceversa).
sábado, 3 de agosto de 2013
Actitud María Marta . Acorralar a la bestia (1996)
Que lástima tenerte tan lejos Julio, amigo mio, que lástima tenerte tan lejos en un momento tan importante en mi vida a vos que fuiste, sos y serás mi amigo del alma. Que lástima. No te odio por ello, no te odio por nada en realidad, sólo que me gustaría mucho que estuvieses aquí conmigo en este momento. Sé muy bien que no creés en esta clase de compromisos ni tampoco te gusta mucho el lugar en el cual la gente lo ejerce, pero también sé muy bien que, por el amor que nos tenemos, por esa amistad infinita que todo lo rompe entrarías a una iglesia a presenciar mi casamiento.¿Te acordás del día en el que conocí a Marce? Quién hubiese dicho que todo terminaría así, sabiendo, entre nos, que aquel día todo empezó como una tonta apuesta adolescente, un desafío en realidad, un chiste de mal gusto. Cómo me histeriqueó, ¿te acordás? pero como me enamoró. Es muy loco como me fue conquistando poco a poco y yo, cayendo a sus pies sin más remedios. Y pensar que creía no tenía nada hermoso. Que crédulos eramos cuando jóvenes mi buen Julio, que crédulos. Pensar que en aquellos tiempos mis ojos no presenciaban belleza alguna en ella, y es que es cierto eso que primero todo entra por los ojos, pero bien sabemos que los mismos se pueden adaptar, adiestrar, se pueden moldear conforme estos puedan penetrar la piel, rasgar los huesos y llegar a ese lugar donde sólo unos pocos llegan.
Bueno en fin, la carta en realidad no era para ponerme melancólico ni hablarte de las cosas que ya sabes. Si no amase a esa mujer no me casaría (aun sabiendo que la seguiría amando aunque no nos casáramos, pero bueno, ella quiere hacerlo y no puedo negarme a un pequeño capricho de esa mujer. No puedo). Si no la amase no hubiese estado doce años a su lado. Doce años! como pasa el tiempo ¿no?. La carta en realidad no sólo es una respuesta a la tuya, la cual me hizo llorar con una sonrisa en la boca, ese extraño sentimiento inexplicable que tanto nos gusta, que tanto nos duele, que tanto nos produce que nos confunde. Nos confunde pero nos encantan, porque mientras exista ese sentimiento existirá también nuestro amor. Y quise responderte, no por obligación, no, por Dios, te respondo por gusto, por placer, para volver a sentirnos cerca, porque una carta es algo diferente, nos remite a nuestra juventud, hablar por facebook, whatsapp o twitter a veces se siente vacío. Bah, a mi me parece eso, se siente quizá mas distante que esta distancia que hoy nos aleja mi buen Julio. Esa distancia que con una carta, con una carta a la antigua puede acortarse de manera abrupta. Como las llamadas ¿te acordás cuando en tus primeros días allá en Berlín me llamabas casi todos los días añorando nuestras charlas sobre libros, sobre minas, sobre trabajo y por sobre todo de música?
Pensar que fue la misma música la que nos unió allá por 1996 cuando ambos teníamos cerca de 15 años. Cuando todos estaban escuchando las bandas de moda y nosotros nos encerrábamos en tu casa a escuchar Los Brujos, Babasónicos, Suarez, Peligrosos gorriones, Todos tus muertos, Pez, Cerati y Melero, Actitud María Marta y tantísimas bandas más, de acá, de allá y de todas partes. Pensar que por esa banda nos empezamos a hablar, por tu remera de AMM que llevabas al ENSAM. El disco apenas había salido y vos ya con una remera, siempre fuiste un pionero, eh!
Y de eso te quería hablar, de AMM, me acuerdo que al irte muchos de tus discos los vendiste y sabes qué logré conseguir una copia del mismo y quisiera regalártela para que vuelvas a sentir lo que sentiamos por aquellos días, para que sientas de nuevo esos escalofríos que nos causaba escuchar Hijo de desaparecidos con su letra tan fuerte, con ese odio que es increíblemente contagioso y entendible o para que vuelvas a hacer pogo con Disconforme. Para que te rías con Ruby y su letra (pensar que para entonces esa letra era re fuerte!) o notes que en realidad, como con nosotros, con nuestro amor, nada ha cambiado realmente como ya lo mostraba Confusión. También para que recuerdes nuestras sensaciones al ir a bailar tan bien descritas en A mi me rebota a vos te explota o simplemente para volver a escuchar, ese, tu tema favorito Jalai (llamados anónimos) con su cumbia del final que a mi entender es una genialidad que no tendría por qué haber estado allí, pero estaba, y que no hace más que aportar maravilla a un tema que de por si ya es excelente.
Si me pongo a atar cabos, ahora caigo en que este disco no tendrá un nombre muy llamativo, ni una portada agradable pero, al igual que Marcela, lograron enamorarme por lo que su interior contenía y no van a dejar de hacerlo hasta el fin de mis días. Es eso o que quizá no pueda hablar de algo sin recordarla así como también me pasa con vos, que te recuerdo a cada momento.
Saludos desde tu amada ciudad natal, tu amigo por y para siempre, Diego.
Acorralar a la bestia
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